PROYECTO CLASE INVERSA UPV

    

 ¿QUÉ ES?

Es un modo de trabajo basado en los resultados de aprendizaje que queremos conseguir en el alumno, y por el cual, aquellos resultados más sencillos, simples, y concretos pueden a ser trabajados de modo más autónomo por ellos (generalmente en casa), mientras que los resultados más complejos, y de mayor nivel cognitivo serán trabajados con la guía y apoyo del profesor (normalmente en clase).

El profesor programa su asignatura en función de estos resultados y estructura su desarrollo estableciendo los tiempos de trabajo del alumno (antes, durante y después de la clase). A su vez desarrolla en clase una metodología en la que el alumno debe trabajar activamente, favoreciendo el trabajo grupal en la medida de lo posible y estableciendo distintos modos y tiempos de trabajo en el aula.

Nos basamos en la taxonomía de Bloom, en la que se establecen los niveles cognitivos de aprendizaje:

Los dos niveles inferiores se trabajarán principalmente en casa, mientras que a partir del tercer nivel se trabajará principalmente en clase.

 ALGUNAS PREMISAS EN LAS QUE SE BASA ESTE MODELO

  • Se trata de un aprendizaje basado en el alumno, que es el centro del proceso. El alumno es el protagonista en torno al que gira toda la programación.
  • Con el trabajo en casa, el profesor debe despertar en interés del alumno por conocer y profundizar en las materias que se trabajarán en clase, aumentando así la participación y el compromiso del alumno con su propio aprendizaje.
  • Se centra por lo tanto en las experiencias de aprendizaje, donde los alumnos participan activamente y crean conocimiento.
  • Hay en énfasis importante en la personalización del aprendizaje, la individualización del mismo, pero se potencia a la vez aspectos como la cooperación y colaboración, y se tiende hacia el trabajo en red (Aprendizaje Basado en Proyectos, Trabajos en grupo,…).
  • Se fomentan estrategias educativas como trabajo por proyectos, aprendizaje colaborativo… con ayuda de las tecnologías.

 VENTAJAS ASOCIADAS A LA METODOLOGÍA

  • Mayor implicación del estudiante: al disponer en línea del contenido y utilizar las clases para actividades de colaboración, resolución de problemas, discusiones grupales, etc. se produce un mayor compromiso por parte de los alumnos.
  • Aprendizaje más significativo: este modelo favorece el trabajo de categorías superiores de la taxonomía de Bloom, aprovechándose al máximo el tiempo pasado en el aula.
  • Mayor adaptación al ritmo de cada estudiante: los alumnos tienen un mayor control sobre el contenido (pueden ver cuantas veces quieran los vídeos, tomar notas, etc.), y se favorece una nivelación en el conocimiento de los alumnos, lo cual promueve un aumento de la colaboración y participación de los estudiantes. A su vez también se favorece la personalización del aprendizaje.
  • Menor absentismo: la asistencia a clase tiene un valor añadido.
  • Menor plagio: cada alumno debe demostrar y defender los contenidos aprendidos delante del profesor, reduciendo las posibilidades de engaño.
  • Aprendizaje más colaborativo: aunque los resultados deban ser individuales, la mayor parte del trabajo en el aula se da en grupo, lo cual favorece la cooperación entre iguales y otras competencias transversales.
  • Mayor transferencia del aprendizaje: se suele llegar más allá de lo que exige el currículum, aprendiendo más y mejor. Aumenta el interés por los contenidos, dado que tiene una mayor relación con el mundo real.

 ¿POR QUÉ APLICAR ESTA METODOLOGÍA?

Aunque podemos desarrollar exposiciones magistrales en momentos determinados, los estudios muestran como el aprendizaje activo mejora la comprensión y retención de información por parte de nuestros alumnos, pudiendo ser efectivo en el desarrollo de habilidades cognitivas de orden superior como pueden ser la resolución de problemas y el pensamiento crítico. El alumno aprende mejor y su aprendizaje perdura durante más tiempo.

El ofrecer al alumno la oportunidad de desarrollar y explorar contenidos, tanto individual como colaborativamente, puede favorecer un aprendizaje más profundo, activo y experiencial, de modo que se produzca una construcción de conocimiento útil para el desarrollo profesional futuro de nuestros estudiantes. Se da una mayor transferibilidad del aprendizaje a la vida profesional.

Además de los motivos antes señalados, hay unas motivaciones más concretas y perceptibles en el día a día del aula que pueden mover al profesorado a abordar innovaciones metodológicas para intentar poner remedio a situaciones como, por ejemplo, el absentismo, las bajas calificaciones, la desmotivación del alumnado, la formación en competencias y no exclusivamente en contenidos, etc…

 ¿POR DÓNDE EMPEZAR?

  • EMPIEZA POR BUSCAR EL PUNTO DE CONEXIÓN CON EL ALUMNO: Piensa por qué es importante la materia que van a trabajar, qué les va a aportar en un futuro cuando desarrollen su labor profesional, plantea ejemplos reales, casos, noticias, etc. que les haga ver cuál es la aplicación del aprendizaje que van a realizar y por qué es importante obtener ese conocimiento. Comienza por ahí: motiva al alumno, despierta su interés, hazle que tenga “ganas” de aprender y trabajar la materia. Transmite tu pasión.
  • REVISA LA PROGRAMACIÓN DE TU ASIGNATURA: ¿qué objetivos esperas que alcancen tus alumnos? Clasifica estos objetivos en función de su complejidad, su nivel dentro de la taxonomía de Bloom. Recuerda, aquellos objetivos más simples, más sencillos, pueden trabajarlos los alumnos de modo autónomo.
  • PROGRAMA EN FUNCIÓN DE LOS OBJETIVOS CÓMO VAS A DESARROLLAR LA MATERIA: realiza una programación de las sesiones de clase y en función de ellas programa también el trabajo previo a las mismas y si lo requiere, el trabajo a realizar por el alumno después de clase.
  • PRECISA LOS MATERIALES NECESARIOS A PREPARAR: recuerda que puedes seleccionar materiales que tengan licencias creative commons y permitan su reutilización, o bien crear materiales nuevos (preferiblemente en formato multimedia, pero también puedes variar en cada momento los tipos de materiales a utilizar.
  • ESTABLECE LAS ACTIVIDADES A REALIZAR POR EL ALUMNO: diferencia las actividades a realizar antes, durante y después de clase. Especifica cómo será cada una de las actividades, qué materiales requerirá el alumno para su realización y cómo serán evaluadas (lo cual no significa que todas tengan que ser calificadas).
  • DA VALOR AL TRABAJO EN EL AULA: Haz que tus clases sean únicas, aporta emoción, asombro, descubrimiento, algo que cada día haga ver al alumno la importancia de asistir a clase. Llama su atención, pide su colaboración, su participación, su aportación, valora su trabajo.
  • REVISA TODO EL PROCESO Y PIENSA EN LAS ESTRATEGIAS DE MOTIVACIÓN QUE UTILIZARÁS EN CADA MOMENTO: los refuerzos que establecerás, las penalizaciones que supondrá la no realización del trabajo por parte del alumno (de algún modo, el alumno que realice el trabajo debe “ganar” frente al que no lo haga, con menor trabajo para casa o una puntuación adicional por ejemplo).
  • PLANTÉATE CÓMO “RESCATARÁS” ALUMNOS Y EN QUÉ MOMENTO: establece planes alternativos o periodos en los que los alumnos rezagados puedan reengancharse al ritmo de trabajo en la asignatura.

 UN EJEMPLO DE PROGRAMACIÓN INVERSA